El senador Eduardo Rosconi compartió una jornada de trabajo con entidades de la localidad, en un encuentro centrado en el diálogo y el acompañamiento a quienes sostienen la vida comunitaria.
El cuartel de Bomberos Voluntarios fue el punto de encuentro para una jornada que permitió volver a poner en valor el rol de las instituciones en la construcción cotidiana de cada distrito. Espacios como estos no solo reúnen, sino que ordenan una forma de trabajo basada en la cercanía y en el conocimiento real de cada realidad.
En Los Quirquinchos, ese camino se viene sosteniendo a partir de una lógica clara: estar, escuchar y acompañar a quienes todos los días hacen funcionar a sus comunidades. No se trata únicamente de respuestas puntuales, sino de generar condiciones para que cada institución pueda seguir creciendo desde su propia identidad.
Participaron del encuentro la Escuela Primaria Nº 212 “Bernardino Rivadavia”, la Escuela Secundaria Nº 710 “Los Quirquinchos”, la Escuela Nº 466, el Jardín de Infantes Nº 72 “Garabato”, la Asociación de Bomberos Voluntarios, la Asociación Cooperativa Policial, el Centro de Jubilados y Pensionados, el Hogar de Ancianos Los Quirquinchos, la Parroquia San Isidro Labrador, la Biblioteca Popular Manuel Belgrano, el Centro Tradicionalista El Mojón, el Club Atlético Federación y el Club Huracán Fútbol.
Cada una de estas instituciones representa un punto de apoyo fundamental para la comunidad. Por eso, el trabajo no se mide en gestos aislados, sino en la continuidad de un vínculo que permite ordenar prioridades, acompañar procesos y transformar necesidades en acciones concretas.
Sostener esa forma de trabajo en el tiempo es lo que genera confianza y previsibilidad, y es ahí donde verdaderamente se construye el desarrollo de cada localidad.
Por otra parte, uno de los temas que surgió con fuerza fue la situación del tendido eléctrico Firmat–Berabevú, una obra estratégica para la región que aún no ha logrado completarse. A partir de las inquietudes planteadas por instituciones y vecinos, Rosconi informó que viene sosteniendo un reclamo permanente para su finalización, señalando que se trata de una infraestructura clave que no puede seguir acumulando demoras.
El planteo se apoya en una realidad concreta que atraviesa a la región: un sistema eléctrico que evidencia saturación en sus líneas actuales, con bajo voltaje y cortes recurrentes que impactan tanto en la vida cotidiana de los vecinos como en la actividad productiva. La situación no es nueva, sino el resultado de un proceso que se arrastra desde hace años, a partir de una obra que fue licitada, paralizada y retomada, pero que aún no logra completarse a pesar de su alto grado de avance.




